Agustin Romano
Poeta recién llegado
Respiro profundo,
una sensación de libertad me azota,
mi corazón a sanado por completo
y la desconfianza que le tenía a este mundo se ha desvanecido
pero de repente,
en un parpadeo,
una silueta se cruza en el horizonte,
mis ojos no desean reconocerla,
pero ya es demasiado tarde,
el daño ya está hecho,
mi corazón vuelve a quebrarse en pedazos,
esta vez es diferente
la sensación de tu presencia es mucho más sombría,
la calma que invadía mi cuerpo se ha desvanecido
y el presentimiento de ser presa una vez mas de tu voraz corazón aterroriza mi alma
pero una minúscula esperanza
me invita a entrar a la boca del lobo;
soy como una gacela que regresa a la sabana
sabiendo que el león sigue ahí;
de a poco siento como conquistas la tierra de mis sentimientos
y empiezas a saquear el cementerio de mis recuerdos,
no hago nada para evitarlo más que invitarte a que continúes
y así de fácil vuelvo a ser víctima de esta tormenta de emociones
que me regresa a ese oscuro pozo
del que acabo de salir.
una sensación de libertad me azota,
mi corazón a sanado por completo
y la desconfianza que le tenía a este mundo se ha desvanecido
pero de repente,
en un parpadeo,
una silueta se cruza en el horizonte,
mis ojos no desean reconocerla,
pero ya es demasiado tarde,
el daño ya está hecho,
mi corazón vuelve a quebrarse en pedazos,
esta vez es diferente
la sensación de tu presencia es mucho más sombría,
la calma que invadía mi cuerpo se ha desvanecido
y el presentimiento de ser presa una vez mas de tu voraz corazón aterroriza mi alma
pero una minúscula esperanza
me invita a entrar a la boca del lobo;
soy como una gacela que regresa a la sabana
sabiendo que el león sigue ahí;
de a poco siento como conquistas la tierra de mis sentimientos
y empiezas a saquear el cementerio de mis recuerdos,
no hago nada para evitarlo más que invitarte a que continúes
y así de fácil vuelvo a ser víctima de esta tormenta de emociones
que me regresa a ese oscuro pozo
del que acabo de salir.
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