Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Supe buscarme contigo
entre callejas y Puerto;
puse el alma al descubierto
y el albor fue mi testigo.
No te miento si te digo
que sin ti no entiendo nada,
que sin verme en tu mirada
la ceguera es mi castigo.
Supe latir en tu boca
al dar su beso a la mía;
puse a Dios en tu alegría
y es tu luz quien la provoca.
Si el infierno me convoca
y me apremia su locura
bien asido a tu cintura
eres tú quien lo trastoca.
Supe andar a tu costado
compartiendo lana y frío;
puse amor donde lo mío
era amor enamorado.
De tu mano vuelo alado
en un transcurrir ligero;
por tu mano me libero
hasta alzarme liberado.
Supe llevarte presente
cuando todo se hizo oscuro;
puse ganas al futuro
por ganarlo plenamente.
Todo anhelo de mi mente
se lo debo a tu existencia
y al calor de tu presencia
crezco humano y convincente…
Supe buscarme contigo
por amarte simplemente.
entre callejas y Puerto;
puse el alma al descubierto
y el albor fue mi testigo.
No te miento si te digo
que sin ti no entiendo nada,
que sin verme en tu mirada
la ceguera es mi castigo.
Supe latir en tu boca
al dar su beso a la mía;
puse a Dios en tu alegría
y es tu luz quien la provoca.
Si el infierno me convoca
y me apremia su locura
bien asido a tu cintura
eres tú quien lo trastoca.
Supe andar a tu costado
compartiendo lana y frío;
puse amor donde lo mío
era amor enamorado.
De tu mano vuelo alado
en un transcurrir ligero;
por tu mano me libero
hasta alzarme liberado.
Supe llevarte presente
cuando todo se hizo oscuro;
puse ganas al futuro
por ganarlo plenamente.
Todo anhelo de mi mente
se lo debo a tu existencia
y al calor de tu presencia
crezco humano y convincente…
Supe buscarme contigo
por amarte simplemente.
Última edición: