James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Me aterra la desvergüenza
desde mi propia estima
ancla de mi presencia
que si hubiera de dar vida
allá otros lo hicieran
yo prefiero la rutina
cómplice de mi conciencia
y si anclar de voces mata
nunca yo me embarranco
tengo pies en la distancia
y llaves de la ignorancia
que abren todas las puertas...
desde mi propia estima
ancla de mi presencia
que si hubiera de dar vida
allá otros lo hicieran
yo prefiero la rutina
cómplice de mi conciencia
y si anclar de voces mata
nunca yo me embarranco
tengo pies en la distancia
y llaves de la ignorancia
que abren todas las puertas...
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