Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy la soledad atrapa,
me encierra en su guarida
sumerge la piel de mi cuerpo,
y sin nudos me deja cautivo,
es fácil tener allí la túnica
invisible, volverse insolvente
poseído por el vértigo del alma:
no es fácil apresar la emoción
de ser a tu lado;
de estar y de no estar,
de ser el presente en la odisea,
vencido hasta la náusea.
Errante.
Seré el vagabundo del cristal
avistado.
y el jaspe de los fulgores ciegos.
-Sé que ahogarás el fruto cernido
en tu presencia.
Sé que la verdad escapará al
apretar mi sed.
Sé que derrotarás tus embestidas
dándote vuelta sobre ti misma o
fugándote.
Y sé que amarás la torre del silencio.
En ese ámbito todo tendrá significado.
-Los pájaros solazan el comienzo;
mientras los grillos aguardarán la noche.
En su mansedumbre la luna es inaccesible:
contiene el ojo vibrante apaciguado:
Acaso, impasible, sus nubes cerraran aberturas,
arrullándote aunque ignores el motivo.
me encierra en su guarida
sumerge la piel de mi cuerpo,
y sin nudos me deja cautivo,
es fácil tener allí la túnica
invisible, volverse insolvente
poseído por el vértigo del alma:
no es fácil apresar la emoción
de ser a tu lado;
de estar y de no estar,
de ser el presente en la odisea,
vencido hasta la náusea.
Errante.
Seré el vagabundo del cristal
avistado.
y el jaspe de los fulgores ciegos.
-Sé que ahogarás el fruto cernido
en tu presencia.
Sé que la verdad escapará al
apretar mi sed.
Sé que derrotarás tus embestidas
dándote vuelta sobre ti misma o
fugándote.
Y sé que amarás la torre del silencio.
En ese ámbito todo tendrá significado.
-Los pájaros solazan el comienzo;
mientras los grillos aguardarán la noche.
En su mansedumbre la luna es inaccesible:
contiene el ojo vibrante apaciguado:
Acaso, impasible, sus nubes cerraran aberturas,
arrullándote aunque ignores el motivo.
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