Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
En un teatro de mal querer
descubrí que al amanecer le habían robado
el último suspiro que un amor de mujer
le había robado para no perderse,
y me bastaba un poco de desvelo y de sentido
para adivinar lo sucedido
sin temor a equivocarme.
Y al tacto de un recuerdo vivido
le pregunté ¿Por qué?,
la magia de los amores exhaustos de la locura
es un instante de calor
junto a una hoguera en llamas,
en mi partitura.
Estaba esperando solitaria en un rincón
con carné de contrabando en mano
afilada al tango de un atardecer de mayo
con un recuerdo de cama y de pintura.
Nadie sabe el aroma de los besos
de quien no amó,
en La Torre deBabel
construí un recuerdo hablando de ti,
en un idioma que mal inventé para sobrevivir
cuando me sentí un náufrago.
Pero el tiempo te hizo olvidarme
y poco a poco,
con licencia vencida para olvidar
borró lo que en tu memoria sobrevivía de mí.
Esperando quedé al atardecer de un verano
a que volvieras,
volví a acordarme del amanecer
al que le robé el suspiro,
pero corrí para devolvérselo al deseo,
que había escapado en un jardín
sin esperarse a borrar la cicatriz.
Y mi momento de sigilo fue un recado
para volver del pasado e instalarme a vivir,
al pasar del tiempo
me ubiqué en un apartamento,
con vista a tu recuerdo y lo que fui.
No encuentro un solo vagón
que lleve dirección al exilio,
si tú lo ves, compra boleto y viaja conmigo
a donde nunca muere el querer.
La magia fue un momento de calor
pero el letargo le contó, que yo sin ti, loba,
no soy más que un anzuelo
mal sujeto a la vida
desde que no estás aquí.
Y solté mi comedia
sin encontrar en las penas
recuerdo para sobrevivir.
Todo queda en nada
cuando los besos que se esperan
se marchan volando por la ventana,
baja las alas, muñeca,
que si giras tu ruleta
te vas a acordar de mí,
gritó un fulano,
que por no olvidar que vivía
se olvidó de morir.
Todo queda en nada
cuando los besos que llegan
no saben a quien te enseñó el amor,
gritó un fulano
que por querer amar, amó hasta morir.
Baja las alas, muñeca,
gira tu recuerdo si te acuerdas de mí
gritó un fulano
que por querer amar, se olvidó de morir.
Tengo un recuerdo tuyo
que flota en el viento con mi cartera en mano
y yo que no juro por no creer, quedo herido,
y creo que aún te estoy esperando
aunque no me esperes a mí,
mata pronto, loba, mi condena,
y vuelve cuanto antes
con la primera margarita que encuentres.
descubrí que al amanecer le habían robado
el último suspiro que un amor de mujer
le había robado para no perderse,
y me bastaba un poco de desvelo y de sentido
para adivinar lo sucedido
sin temor a equivocarme.
Y al tacto de un recuerdo vivido
le pregunté ¿Por qué?,
la magia de los amores exhaustos de la locura
es un instante de calor
junto a una hoguera en llamas,
en mi partitura.
Estaba esperando solitaria en un rincón
con carné de contrabando en mano
afilada al tango de un atardecer de mayo
con un recuerdo de cama y de pintura.
Nadie sabe el aroma de los besos
de quien no amó,
en La Torre deBabel
construí un recuerdo hablando de ti,
en un idioma que mal inventé para sobrevivir
cuando me sentí un náufrago.
Pero el tiempo te hizo olvidarme
y poco a poco,
con licencia vencida para olvidar
borró lo que en tu memoria sobrevivía de mí.
Esperando quedé al atardecer de un verano
a que volvieras,
volví a acordarme del amanecer
al que le robé el suspiro,
pero corrí para devolvérselo al deseo,
que había escapado en un jardín
sin esperarse a borrar la cicatriz.
Y mi momento de sigilo fue un recado
para volver del pasado e instalarme a vivir,
al pasar del tiempo
me ubiqué en un apartamento,
con vista a tu recuerdo y lo que fui.
No encuentro un solo vagón
que lleve dirección al exilio,
si tú lo ves, compra boleto y viaja conmigo
a donde nunca muere el querer.
La magia fue un momento de calor
pero el letargo le contó, que yo sin ti, loba,
no soy más que un anzuelo
mal sujeto a la vida
desde que no estás aquí.
Y solté mi comedia
sin encontrar en las penas
recuerdo para sobrevivir.
Todo queda en nada
cuando los besos que se esperan
se marchan volando por la ventana,
baja las alas, muñeca,
que si giras tu ruleta
te vas a acordar de mí,
gritó un fulano,
que por no olvidar que vivía
se olvidó de morir.
Todo queda en nada
cuando los besos que llegan
no saben a quien te enseñó el amor,
gritó un fulano
que por querer amar, amó hasta morir.
Baja las alas, muñeca,
gira tu recuerdo si te acuerdas de mí
gritó un fulano
que por querer amar, se olvidó de morir.
Tengo un recuerdo tuyo
que flota en el viento con mi cartera en mano
y yo que no juro por no creer, quedo herido,
y creo que aún te estoy esperando
aunque no me esperes a mí,
mata pronto, loba, mi condena,
y vuelve cuanto antes
con la primera margarita que encuentres.