Joel Perez Rios
Poeta recién llegado
¿Si un hombre alegara que la luna es de queso,
mas que con un beso a lo infinito alcanzaría,
habrá perdido la razón... quién lo diría?
Un sabio en alegría, sabría que es algo denso.
Un sabio dice: Soy tan listo que no puedo controlarme.
¿Será que el educado, por su rica lucha está fallando?
Quizás algo muy fuerte en su interior está pasando
y trasnochado va pensando como explicarme.
Qué pensarías si una mujer exclamara con decir rotundo:
Soy querida como un rubí, ave hermosa y deseada.
¿Pensarían que ella perdió la cordura en su almohada?
Mejor no decir nada, si lo que siente la dama es profundo.
Que viva lo que sea, porque el hombre ni el sabio son locos;
tampoco aquella mujer hermosa y querida sufre un dolor.
Es que se han tatuado cuatro letras en las almas con amor,
que los eleva rápido y muy alto... mas los baja poco a poco.
Estas cuatro letras, mucho más que concretas, son el amor;
quien trenza la fuerza de mil caballos apresurando su galope,
se alza en suspirar arrasando cien mil puertas con un toque
mas se jacta de inmensa fuerza..., si recuerdan su valor.
Divino sentir que bautiza al hombre en un buen señor
transformando una historia vieja, en un cuento de hadas.
Con el amor: vive un amado, renace una mujer enamorada,
se baña el alma de atractivos; y se entrega todo sin dolor.