Zodrak
Poeta recién llegado
La noche al pasar, de mis sueños se apodera,
justo ahora que no pueden defenderse,
y llena de vida mis muertos recuerdos
y a mis pensamientos les deja perderse.
Su cómplice el viento clamando con fuerza
se impone a mi intento de no percibirlo
cada vez que puede, emite susurros
y yo en mi tristeza confundo sonidos.
Y las sombras, que derrumban esta débil realidad
ayudadas por la luna forman siluetas confusas,
que juegan inquietas con mi soledad,
y formando siempre tu imagen difusa.
Y este río que llora, que gime y lamenta
siempre desafiante rompe este silencio
que tiembla a su paso, que reclama y grita
que implora al no verte calmar su tormento.
Y ahora tu jardín, que imita tu aroma
unen sus momentos para no olvidarte,
que también te extraña, que no se conforma
que rompe mi intento de no recordarte.
Locura nocturna, que me desafía
que grita tu nombre a cada momento
que vive, que siente y un poco moría
que inunda mi mente de su sufrimiento.
Sonidos lejanos, gemidos del viento
lagrimas que corren, resquicios de vida
aromas extraños, algún movimiento
imágenes raras, ninguna salida.
Perfecta armonía de aquellos recuerdos
claridad nocturna que tanto expresaba
mundo fascinante con matices negros
y el latir de un sueño que me acompañaba.
Y está fantasía, mi mundo se ha vuelto
cada forma viva que a mi lado existe
cada noche eterna, cada movimiento
y el ultimo aliento, del cuerpo sin vida que por ti subsiste.
Pero difiere esta noche de aquellas que han transcurrido
el ambiente es diferente, todo aquello se ha calmado
ya no siento su dolor, sus temores sin sentido
ya no escucho su lamento, su sonido se ha opacado.
Parece que su tristeza es por fin quien a vencido
pero extraño es el que ahora vuelva la tranquilidad
quizás es que en su memoria esta vez reina el olvido
o tal vez tu regresaste a cambiar mi realidad.
justo ahora que no pueden defenderse,
y llena de vida mis muertos recuerdos
y a mis pensamientos les deja perderse.
Su cómplice el viento clamando con fuerza
se impone a mi intento de no percibirlo
cada vez que puede, emite susurros
y yo en mi tristeza confundo sonidos.
Y las sombras, que derrumban esta débil realidad
ayudadas por la luna forman siluetas confusas,
que juegan inquietas con mi soledad,
y formando siempre tu imagen difusa.
Y este río que llora, que gime y lamenta
siempre desafiante rompe este silencio
que tiembla a su paso, que reclama y grita
que implora al no verte calmar su tormento.
Y ahora tu jardín, que imita tu aroma
unen sus momentos para no olvidarte,
que también te extraña, que no se conforma
que rompe mi intento de no recordarte.
Locura nocturna, que me desafía
que grita tu nombre a cada momento
que vive, que siente y un poco moría
que inunda mi mente de su sufrimiento.
Sonidos lejanos, gemidos del viento
lagrimas que corren, resquicios de vida
aromas extraños, algún movimiento
imágenes raras, ninguna salida.
Perfecta armonía de aquellos recuerdos
claridad nocturna que tanto expresaba
mundo fascinante con matices negros
y el latir de un sueño que me acompañaba.
Y está fantasía, mi mundo se ha vuelto
cada forma viva que a mi lado existe
cada noche eterna, cada movimiento
y el ultimo aliento, del cuerpo sin vida que por ti subsiste.
Pero difiere esta noche de aquellas que han transcurrido
el ambiente es diferente, todo aquello se ha calmado
ya no siento su dolor, sus temores sin sentido
ya no escucho su lamento, su sonido se ha opacado.
Parece que su tristeza es por fin quien a vencido
pero extraño es el que ahora vuelva la tranquilidad
quizás es que en su memoria esta vez reina el olvido
o tal vez tu regresaste a cambiar mi realidad.