Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Ninguna estrella brilla más que tu mirada,
Y ningún ángel te iguala en belleza;
He encontrado el más valioso tesoro en la Tierra
Que con cada abrazo deja mi alma perturbada.
No entiendo entonces el por qué de la distancia,
Las llanuras y montañas que ante nosotros se levantan,
No entiendo estos muros ni las tantas balas
que hieren mi corazón sin poder decir nada.
¿Es acaso esta locura la razón de mi pecar?,
El amor no es pecado, pero sí una estrella fugaz,
Verte tanto y no tenerte es quimera, es realidad
Y no dominar este deseo es agonía con pronto final.
Paso los días besándote en mi imaginación,
Regalándote caricias y pidiendo tu perdón,
Son tan míos tus labios y tu verdadero amor
Que la utopía ha hecho casa en terreno de la ilusión.
Por eso pierdo mi cordura, por tenerte a mi lado,
Atado a esta locura de verme de ti enamorado;
Este amor tan eterno pasará a ser inmortal
Pues te amo más que a nada, pues te amo en mi soñar.
Y ningún ángel te iguala en belleza;
He encontrado el más valioso tesoro en la Tierra
Que con cada abrazo deja mi alma perturbada.
No entiendo entonces el por qué de la distancia,
Las llanuras y montañas que ante nosotros se levantan,
No entiendo estos muros ni las tantas balas
que hieren mi corazón sin poder decir nada.
¿Es acaso esta locura la razón de mi pecar?,
El amor no es pecado, pero sí una estrella fugaz,
Verte tanto y no tenerte es quimera, es realidad
Y no dominar este deseo es agonía con pronto final.
Paso los días besándote en mi imaginación,
Regalándote caricias y pidiendo tu perdón,
Son tan míos tus labios y tu verdadero amor
Que la utopía ha hecho casa en terreno de la ilusión.
Por eso pierdo mi cordura, por tenerte a mi lado,
Atado a esta locura de verme de ti enamorado;
Este amor tan eterno pasará a ser inmortal
Pues te amo más que a nada, pues te amo en mi soñar.
::