La soledad de Ana
Poeta recién llegado
Necesaria, mortal y placentera.
Cada día que pasa la ira y la desesperanza yacen bajo mí ser.
Como poder reconocer un corazón puro, si los deseos de muerte y venganza cubren el rostro que pudo ser.
Camino desolada bajo la oscuridad, intentando ver las estrellas e iluminarme con ellas.
Mas como poder hacer eso, si inclusive ellas se roban la luz que mis ojos cansados observan.
Nada es nuestro, nada poseo, pero la locura es lo único que tengo, lo único que es mío y me hace sentir plena, aún en mis más íntimas penas.
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