Mejía Fermán
Poeta recién llegado
Cuando tú ves a la persona y no quieres dejarla ir,
es sentir que es para tí y no la puedes compartir,
el correr del tiempo desespera tu corazón,
cuando se marcha y sientes dentro una aflixión.
Cuando piensas en ella, aunque estes lejos,
y por las noches no puedes cerrar los ojos,
ese cruse de miradas juguetonas,
delatan que hay algo más.
Cuando pasan los días sin verla, sientes nostalgia,
se apodera del alma y al corazón contagia,
son momentos felices e inolbidables,
solo pasa un instante, solo una vez.
Cuando quieres ir a buscarla,
y sabes que es imposible amarla,
no porque no quieras ni debas,
ya que la amas con todas tus fuerzas.
Cuando estás dispuesto a todo,
comienzan a salir las cosas de otro modo,
surgen amores imposibles o prohibidos,
que dejan a varios corazones heridos.
Cuando logras besarla, sientes que has ganado,
es en verdad, piensas que has amado,
pero en realidad es como una noche oscura,
y que expande en su sombra una gran amargura.
es sentir que es para tí y no la puedes compartir,
el correr del tiempo desespera tu corazón,
cuando se marcha y sientes dentro una aflixión.
Cuando piensas en ella, aunque estes lejos,
y por las noches no puedes cerrar los ojos,
ese cruse de miradas juguetonas,
delatan que hay algo más.
Cuando pasan los días sin verla, sientes nostalgia,
se apodera del alma y al corazón contagia,
son momentos felices e inolbidables,
solo pasa un instante, solo una vez.
Cuando quieres ir a buscarla,
y sabes que es imposible amarla,
no porque no quieras ni debas,
ya que la amas con todas tus fuerzas.
Cuando estás dispuesto a todo,
comienzan a salir las cosas de otro modo,
surgen amores imposibles o prohibidos,
que dejan a varios corazones heridos.
Cuando logras besarla, sientes que has ganado,
es en verdad, piensas que has amado,
pero en realidad es como una noche oscura,
y que expande en su sombra una gran amargura.