Sorayaestuvoaquí
Poeta asiduo al portal
Atardecer tercero sin ti,
de los noventa días despiadados
salvajes
extravagantes
inconexos
(semi)juntos,
me enfrento ahora a las olas,
a la sal en mis ojos,
a las arritmias nocturnas,
Esta vagabunda sin perro
satélite perdido
pino de navidad moribundo,
pero ahí
ahí están mis arañas
en tu almohada lujuriosa
ahora, deprimida y deshinchada,
desdichada la vida cotidiana
los amores felinos,
el despojo de toda alma
que ví, ví en tus ojos
vaga transparencia
con una violenta mano
introduce en mi garganta y
me ahoga con la carta de la justicia.
Valiente eras
cuando puedes pagar tu ira con otros,
valiente ahora,
recógete, aliméntate, arrodíllate,
que quedan las horas, todas ellas,
y los años.
Tu estarás, rondando en tu rotonda oscura,
equivocados ya y certeros
los meses que se evaporarán,
y rasgarás colchones compulsivamente
en busca de la dicha
demasiado compleja para los perdidos
e ingratos
para los segundos
e inspirar y expirar
tiemble la tierra ahora
que lo que quede sea el peso del deseo frustrado.
de los noventa días despiadados
salvajes
extravagantes
inconexos
(semi)juntos,
me enfrento ahora a las olas,
a la sal en mis ojos,
a las arritmias nocturnas,
Esta vagabunda sin perro
satélite perdido
pino de navidad moribundo,
pero ahí
ahí están mis arañas
en tu almohada lujuriosa
ahora, deprimida y deshinchada,
desdichada la vida cotidiana
los amores felinos,
el despojo de toda alma
que ví, ví en tus ojos
vaga transparencia
con una violenta mano
introduce en mi garganta y
me ahoga con la carta de la justicia.
Valiente eras
cuando puedes pagar tu ira con otros,
valiente ahora,
recógete, aliméntate, arrodíllate,
que quedan las horas, todas ellas,
y los años.
Tu estarás, rondando en tu rotonda oscura,
equivocados ya y certeros
los meses que se evaporarán,
y rasgarás colchones compulsivamente
en busca de la dicha
demasiado compleja para los perdidos
e ingratos
para los segundos
e inspirar y expirar
tiemble la tierra ahora
que lo que quede sea el peso del deseo frustrado.
Última edición: