Calidoscópio
Poeta recién llegado
Estamos tristes por nuestro eterno lloro
Con la sangre herida de trinos despostillados.
cual alfileres imantados o cual esquirlas rugientes.
Observando tras la perspectiva de un vidrio azul
alimañas negras criamos en nuestros sesos
y el veneno apuramos para perder la conciencia
y su dolor libertino se engarfia en las entrañas.
Cuándo el manantial claro hemos de hallar
y la verdad de nuestros rostros conocer
Pues la garra cruel del tiempo es artificiosa
cuando nos encontramos delante de un espejo.
Entonces mil fuegos del metal de la conciencia
ascienden a la garganta como una rara fundición
el vacío ciega el alma sumiendola en un clima frío
donde el dolor es el plato favorito en la mesa.
Deambulamos descalzos con las túnicas percudidas
tiritando en el desasosiego sin hallar fogón
una voz abismada nos susurra su estancia
donde hemos de empezar nuevamente el viaje.
Con la sangre herida de trinos despostillados.
cual alfileres imantados o cual esquirlas rugientes.
Observando tras la perspectiva de un vidrio azul
alimañas negras criamos en nuestros sesos
y el veneno apuramos para perder la conciencia
y su dolor libertino se engarfia en las entrañas.
Cuándo el manantial claro hemos de hallar
y la verdad de nuestros rostros conocer
Pues la garra cruel del tiempo es artificiosa
cuando nos encontramos delante de un espejo.
Entonces mil fuegos del metal de la conciencia
ascienden a la garganta como una rara fundición
el vacío ciega el alma sumiendola en un clima frío
donde el dolor es el plato favorito en la mesa.
Deambulamos descalzos con las túnicas percudidas
tiritando en el desasosiego sin hallar fogón
una voz abismada nos susurra su estancia
donde hemos de empezar nuevamente el viaje.
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