Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me parece genial ese color rojo,
la forma de enmarcar tus pechos,
el encaje causando mi sonrojo
y mis ojos exigiendo derechos.
El aire apretando, queriendo subir,
las lunas erizadas a media asta,
tus tirantes que aún pueden salir
para bajarte las banderas hasta...
Que mis pulmones respiren clarito,
hasta que imagine una línea
que haga peaje en el distrito
de tu piel que hace vía aérea.
Y, ¿si ponemos un rojo calle abajo?,
acordemos aumentar la plusvalía
de imaginarte desnuda, que el trabajo
de pensarte se me vuelve manía.
Acordemos aumentar la variedad
para conocerte en varios colores,
y ver tus encantos ausentes de edad
y ponerle a tus encajes, sabores.
Te pienso, como mi religión prohíbe,
aderezando mis años cansados,
te pienso y va que mi piel se cohibe
mientras mis labios en ti son mojados.
la forma de enmarcar tus pechos,
el encaje causando mi sonrojo
y mis ojos exigiendo derechos.
El aire apretando, queriendo subir,
las lunas erizadas a media asta,
tus tirantes que aún pueden salir
para bajarte las banderas hasta...
Que mis pulmones respiren clarito,
hasta que imagine una línea
que haga peaje en el distrito
de tu piel que hace vía aérea.
Y, ¿si ponemos un rojo calle abajo?,
acordemos aumentar la plusvalía
de imaginarte desnuda, que el trabajo
de pensarte se me vuelve manía.
Acordemos aumentar la variedad
para conocerte en varios colores,
y ver tus encantos ausentes de edad
y ponerle a tus encajes, sabores.
Te pienso, como mi religión prohíbe,
aderezando mis años cansados,
te pienso y va que mi piel se cohibe
mientras mis labios en ti son mojados.