ESPINETE
Poeta fiel al portal
¡Qué hermosos son los caballos!
¡Me gustan un "mogollón"!
Me gustan si son de raza
y también los del montón.
Cuando los veo en el campo,
con su porte tan gentil,
me dejan ambelesada
y no me muevo de allí.
Desde lejos les contemplo
y trato de comprender
en qué emplearán su tiempo,
si no hay faena que hacer.
Pues su vida es muy sencilla.
Las horas dejan correr.
Ahora saltan, ahora corren
y se paran a comer.
Se aparean, se pelean
y se paran a comer.
Pero una cosa me intriga
en su forma de actuar
y que yo, que soy persona,
no lo veo muy normal.
Hay un momento del día
en que el caballo se para.
Se queda quieto, muy quieto,
con la cabeza agachada.
A veces creo que duerme,
pero pienso,
que si yo fuera un caballo,
me dormiría acostado.
¿Qué otra cosa puede hacer un caballo
tanto rato así parado?
Y tras mucho cavilar,
la solución he hallado.
Ese momento del día,
lo dedica a meditar.
Pero....
¿En qué piensa un caballo?
Nunca hubiera imaginado
ver a un caballo pensar.
Y ya puestos a pensar.
En lo que yo veo un trote,
puede el caballo fingir
y lo que está haciendo es "taichi".
¿Y si en vez de galopar
lo que está haciendo es "aerobic",
o quizás bailando un "swing"?
¡Menudo jaleo tengo!
Todo por verle tan quieto.
Ahora el caballo dirá:
¡Esta está loca de atar!
¡Con lo bien que estoy durmiendo!
Creo que lo mejor,
es seguir viendo al caballo
tal como Dios lo ha creado.
¡Tan hermoso!
¡Tan gentil!
Siendo feliz en su prado.
¡Me gustan un "mogollón"!
Me gustan si son de raza
y también los del montón.
Cuando los veo en el campo,
con su porte tan gentil,
me dejan ambelesada
y no me muevo de allí.
Desde lejos les contemplo
y trato de comprender
en qué emplearán su tiempo,
si no hay faena que hacer.
Pues su vida es muy sencilla.
Las horas dejan correr.
Ahora saltan, ahora corren
y se paran a comer.
Se aparean, se pelean
y se paran a comer.
Pero una cosa me intriga
en su forma de actuar
y que yo, que soy persona,
no lo veo muy normal.
Hay un momento del día
en que el caballo se para.
Se queda quieto, muy quieto,
con la cabeza agachada.
A veces creo que duerme,
pero pienso,
que si yo fuera un caballo,
me dormiría acostado.
¿Qué otra cosa puede hacer un caballo
tanto rato así parado?
Y tras mucho cavilar,
la solución he hallado.
Ese momento del día,
lo dedica a meditar.
Pero....
¿En qué piensa un caballo?
Nunca hubiera imaginado
ver a un caballo pensar.
Y ya puestos a pensar.
En lo que yo veo un trote,
puede el caballo fingir
y lo que está haciendo es "taichi".
¿Y si en vez de galopar
lo que está haciendo es "aerobic",
o quizás bailando un "swing"?
¡Menudo jaleo tengo!
Todo por verle tan quieto.
Ahora el caballo dirá:
¡Esta está loca de atar!
¡Con lo bien que estoy durmiendo!
Creo que lo mejor,
es seguir viendo al caballo
tal como Dios lo ha creado.
¡Tan hermoso!
¡Tan gentil!
Siendo feliz en su prado.