Alfonso Espinosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los caminos de la mar,
son caminos siempre inciertos,
que se abren al pasar,
y al poco ya no están
las estelas en la mar.
Quedando solo las olas
y los vientos nada mas,
el recuerdo del viaje,
que mucho perdurará,
Porque los buenos marinos,
como los buenos amores,
nunca se olvidarán,
por mucho tiempo que pase,
de las gestas por la mar.
Así permanecen vivos,
los recuerdos, los amores,
las batallas y demás.
Porque todo allí esta vivo,
peces, algas y las flores,
que la mar también las da.
Y al fin, todo todito,
al final todo se irá,
a la mar que es cosa grande,
y en el mar perduraran,
convirtiéndose en vida ,
para volver a empezar
nuevos amores y vidas
nuevas gestas en la mar.
son caminos siempre inciertos,
que se abren al pasar,
y al poco ya no están
las estelas en la mar.
Quedando solo las olas
y los vientos nada mas,
el recuerdo del viaje,
que mucho perdurará,
Porque los buenos marinos,
como los buenos amores,
nunca se olvidarán,
por mucho tiempo que pase,
de las gestas por la mar.
Así permanecen vivos,
los recuerdos, los amores,
las batallas y demás.
Porque todo allí esta vivo,
peces, algas y las flores,
que la mar también las da.
Y al fin, todo todito,
al final todo se irá,
a la mar que es cosa grande,
y en el mar perduraran,
convirtiéndose en vida ,
para volver a empezar
nuevos amores y vidas
nuevas gestas en la mar.