Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Solo hay una salida de cerrojos
que aprietan y chirrían alocados,
como lianas del infiero
que te absorben y abrasan.
Los clavos del ataúd
te dicen claro y en alta voz,
no saldrás del agujero
ahora eres mi alimento.
Las uñas sangrantes
la respiración en hilo,
la mente casi paralizada
pronto vendrá el desmayo...
Y sin embargo una hendidura
que regurgita la madera,
te hace ver que aún existes
y luchas ante la quimera.
Rosario de Cuenca Esteban