marquelo
Negrito villero
Dedicado
Nuestra cita
representado por un río
en cuyo lomo las piedras
son talladas por dientes ancestrales
cuyas palabras reflejan el viento
de espadas
y la locomoción
del canto
barado
por el sudor tímido de la sombra frente a los espejos.
Sobre el descanso donde sueña
el agua
tu voz se sienta
Y las rocas reflejan estancias
de rectángulos rezos
El alba también abre
sus ventanas
quebrando las ramas
que sostienen a los sonidos
Y a los interrogatorios de fe
debajo de los capotes y debajo
de los pañuelos que retan
a la pólvora.
Yo caigo primero herido
de tiempo
con las últimas rosas que tenía la Luna
Y me estiro cono un hilo
de lluvia
que no fue gota
frente a las bestias imortalizadas
en piedras y muros pedagógicos
mi llegada es comentada
por el eco carnivoro
de las hienas
por los guijarros y la piel húmeda del barro
de las primaveras y de todo
lo que rueda hacia un fin.
Y tú llegas
Sobre un beso de espuma
pigmentado con corazones
Y saltos de aire
que migran de tu espalda
hasta los balcones emancipadores del Amor
Y chocamos
nos presentamos
con el perfume que se desprende
de los ojos
con la saliva que limpia el diente
de una sonrisa
Y explotamos al silencio
de su gordura
Y planto en tus mejillas
dos palabras que preludian
el descanso eterno
de las velas:
"Estás hermosa"
sólo el entusiasmo se afiebra
tus pasos se aceleran hacia
el abismo de las rosas/
Tu vestido baila
las citaras tienen un dulce sonido de duraznos.
La cita ha empezado.
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