murdock
Poeta adicto al portal
Llevamos cinco de junio
las lluvias aún no se han marchado,
en los balcones del mercado
siguen las flores esperando
la llegada del caluroso refulgir de verano.
Llevan los cristales
de mi habitación
tanto tiempo empañados
que no he visto los adoquines
chapotear empapados.
Van los campos añorando
el calor de muchachos enamorados
y el aroma de las flores
que cortan las niñas con sus manos.
Las gotas todavía
hielan tu frente bajo el pórtico
mientras mis brazos
a tu cadera van encadenados.
Es cinco de junio y las lluvias
aun no han parado
estan inundados los campos
y los muchachos
no han corrido por los campos...
De alguna forma eso no me ha afectado
pues tus caderas están entre mis brazos
y los critales de mi habitación
por tu aliento permanecen empañados
las lluvias aún no se han marchado,
en los balcones del mercado
siguen las flores esperando
la llegada del caluroso refulgir de verano.
Llevan los cristales
de mi habitación
tanto tiempo empañados
que no he visto los adoquines
chapotear empapados.
Van los campos añorando
el calor de muchachos enamorados
y el aroma de las flores
que cortan las niñas con sus manos.
Las gotas todavía
hielan tu frente bajo el pórtico
mientras mis brazos
a tu cadera van encadenados.
Es cinco de junio y las lluvias
aun no han parado
estan inundados los campos
y los muchachos
no han corrido por los campos...
De alguna forma eso no me ha afectado
pues tus caderas están entre mis brazos
y los critales de mi habitación
por tu aliento permanecen empañados