marquelo
Negrito villero
Ella guarda la sombra
para la ceremonia nocturna del regazo
La noche se infla y también espera
Ella mantiene el paso ;
ajusta el velo contra su pecho
para que no parta.
Sin adioses no hay espejos
en el mar ni tampoco Luna sin goteo,
sin brindis para lo pasado.
Él aguarda con todos sus pelos de leopardo
escapando de esa fugitiva luz que sentencia
Es cualquier hora bajo los cuerpos hojados
sólo caen
con su función correcta
con la altura correcta
y el peso exacto que da el sudor cuando hay gemidos.
Ella tiene su sexo con su nombre
como si su nombre fuera un charco dónde ella nada y se acerca
Él la verdad partir y venir
como cuando el amor choca tan fuertemente
dejando rastros iridiscentes,
luminosos
para alguna sonbra pérdida.
El amor salvaje los encadena
El viento salvaje los expulsa
como un nido enseñante hacia
otras latitudes.
Los versos salvajes los desnudan
y les da el espacio blanco
para que sus gemidos
sellen las letras...
Los cuerpos
para la ceremonia nocturna del regazo
La noche se infla y también espera
Ella mantiene el paso ;
ajusta el velo contra su pecho
para que no parta.
Sin adioses no hay espejos
en el mar ni tampoco Luna sin goteo,
sin brindis para lo pasado.
Él aguarda con todos sus pelos de leopardo
escapando de esa fugitiva luz que sentencia
Es cualquier hora bajo los cuerpos hojados
sólo caen
con su función correcta
con la altura correcta
y el peso exacto que da el sudor cuando hay gemidos.
Ella tiene su sexo con su nombre
como si su nombre fuera un charco dónde ella nada y se acerca
Él la verdad partir y venir
como cuando el amor choca tan fuertemente
dejando rastros iridiscentes,
luminosos
para alguna sonbra pérdida.
El amor salvaje los encadena
El viento salvaje los expulsa
como un nido enseñante hacia
otras latitudes.
Los versos salvajes los desnudan
y les da el espacio blanco
para que sus gemidos
sellen las letras...
Los cuerpos
son himnos hojados
sólo himnos
que caen
en las noches...
sólo himnos
que caen
en las noches...