Gentleman
Poeta adicto al portal
Los dos
Y allá me fui
a la basta montaña
en soliloquio a meditar.
Y ahí, con el grandioso paisaje ante mí
te ví, y me acordé de mí
porque ya me había olvidado.
Y al recordarme sentí
que mi vida había cambiado
¡Tonto de mí ! ni siquiera había empezado.
Todo momento contigo
desbordaba de dulzura,
acrecentaba tu ausencia mi amargura.
Y el eco de mi voz me regañaba
destiñendo el paisaje en la montaña
refiriendo que sin ti, no valgo nada.
Y ésa tonta voz dentro de mi me traicionaba
se enamoró de ti mientras soñaba
sabiendo que de ti me ilusionaba.
Y hoy que te amamos los dos, enajenados,
de tu amor vamos en pos, desenfrenados;
enamorados de ti, cual dos hermanos.
Gentleman-Viribala
Copyright ©
a la basta montaña
en soliloquio a meditar.
Y ahí, con el grandioso paisaje ante mí
te ví, y me acordé de mí
porque ya me había olvidado.
Y al recordarme sentí
que mi vida había cambiado
¡Tonto de mí ! ni siquiera había empezado.
Todo momento contigo
desbordaba de dulzura,
acrecentaba tu ausencia mi amargura.
Y el eco de mi voz me regañaba
destiñendo el paisaje en la montaña
refiriendo que sin ti, no valgo nada.
Y ésa tonta voz dentro de mi me traicionaba
se enamoró de ti mientras soñaba
sabiendo que de ti me ilusionaba.
Y hoy que te amamos los dos, enajenados,
de tu amor vamos en pos, desenfrenados;
enamorados de ti, cual dos hermanos.
Gentleman-Viribala
Copyright ©
Última edición: