Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
Los dos tendidos sobre el sillón de la sala,
Tu acaricias lentamente mi espalda y mi cuello ,
yo siento tibios tus dedos y tu aliento.
Los dos procurando sea como sea aquel momento,
De un beso humedo que a los dos provoca,
Teñidos de deseo sin ninguna ropa,
Besos de amantes sin ningún apuro,
Beso en el alma de seres desnudos.
Que tu me das con tu boca en plena boca,
Como la espuma del mar besa la roca,
Y yo recibo desesperando el cuerpo.
Tu suave barba sobre mi barba dura,
Tu brazo enlazando mi cintura como un broche,
reyes de nuestro cuento plateado de cordura,
De ser varones quienes se aman esta noche
Tu acaricias lentamente mi espalda y mi cuello ,
yo siento tibios tus dedos y tu aliento.
Los dos procurando sea como sea aquel momento,
De un beso humedo que a los dos provoca,
Teñidos de deseo sin ninguna ropa,
Besos de amantes sin ningún apuro,
Beso en el alma de seres desnudos.
Que tu me das con tu boca en plena boca,
Como la espuma del mar besa la roca,
Y yo recibo desesperando el cuerpo.
Tu suave barba sobre mi barba dura,
Tu brazo enlazando mi cintura como un broche,
reyes de nuestro cuento plateado de cordura,
De ser varones quienes se aman esta noche