Abrumado por los errores del ayer,
resentido con las deidades que en el pasado compartieron mi templo.
Yerro tanto en el amor como en el saber,
no consigo corregir los descuidos, ni siquiera me ayuda el tiempo.
Ilota por el lastre de una vida anterior,
encadenado a una vida sin gozo por el despotismo de tu cintura,
no consigo lograr borrar de mi interior
el vehemente deseo de tenerte, que acentúa más y más mi locura.
Los recuerdos que como relámpagos, aparecen en mis sueños, punzantes,
me despojan de la poca esperanza,
taladran mi corazón y mis entrañas,
entre sombras persiguen cada uno de mis pasos, mis demonios errantes.
Paso mi vida, pensando en el ayer
y torturado porque cada día hay un mañana menos.
resentido con las deidades que en el pasado compartieron mi templo.
Yerro tanto en el amor como en el saber,
no consigo corregir los descuidos, ni siquiera me ayuda el tiempo.
Ilota por el lastre de una vida anterior,
encadenado a una vida sin gozo por el despotismo de tu cintura,
no consigo lograr borrar de mi interior
el vehemente deseo de tenerte, que acentúa más y más mi locura.
Los recuerdos que como relámpagos, aparecen en mis sueños, punzantes,
me despojan de la poca esperanza,
taladran mi corazón y mis entrañas,
entre sombras persiguen cada uno de mis pasos, mis demonios errantes.
Paso mi vida, pensando en el ayer
y torturado porque cada día hay un mañana menos.
Última edición: