Fue con esa dulzura seca de la voz apagada
que ella te brindaba a escondidas
Te dijo, o creíste que te dijo
escuchaste, la sordera que te abandonó por completo
los sonidos que claros retumbaron en el claroscuro
Te dijo: Crispados agujeros muertos sembrados sobre mi dolor
casi como un pequeño detalle
aunque bien pudo decir otra cosa
cuando la mirabas todo solía ser confuso
Contestaste bienvenido sea entonces el fulgor de la ceguera
hija ilegítma del triste soñador
y todo se volvió una función de medianoche desolada
ambos caminando sordos ante sus propios gritos de amor
que ella te brindaba a escondidas
Te dijo, o creíste que te dijo
escuchaste, la sordera que te abandonó por completo
los sonidos que claros retumbaron en el claroscuro
Te dijo: Crispados agujeros muertos sembrados sobre mi dolor
casi como un pequeño detalle
aunque bien pudo decir otra cosa
cuando la mirabas todo solía ser confuso
Contestaste bienvenido sea entonces el fulgor de la ceguera
hija ilegítma del triste soñador
y todo se volvió una función de medianoche desolada
ambos caminando sordos ante sus propios gritos de amor