Taitafa
Poeta recién llegado
Escucha el canto de mi arcilla
soy cántaro rodando en tus vacíos;
creciendo estoy en tus silencios,
dame tu tiempo,
confunde tu fango con el mío;
rellenemos nuestros poros
de savia universal.
Deja que el sol socave nuestro ensueño
y abra grietas de milenios
en nuestra carne enardecida.
Estos orificios heridas
serán nuestros bostezos en el barro,
ventanas por donde abriremos caminos
hacia la sublimación.
Deja que el fuego allane
este mutuo y filial recogimiento.
Deja que yo sea tu infinito
y vivamos esta eternidad como soláz
en la comunión afín de las cosas
a imagen y semejanza de los dioses;
seamos principio de una nueva edad
y apresuremos entre orgasmos
la esperanza.
soy cántaro rodando en tus vacíos;
creciendo estoy en tus silencios,
dame tu tiempo,
confunde tu fango con el mío;
rellenemos nuestros poros
de savia universal.
Deja que el sol socave nuestro ensueño
y abra grietas de milenios
en nuestra carne enardecida.
Estos orificios heridas
serán nuestros bostezos en el barro,
ventanas por donde abriremos caminos
hacia la sublimación.
Deja que el fuego allane
este mutuo y filial recogimiento.
Deja que yo sea tu infinito
y vivamos esta eternidad como soláz
en la comunión afín de las cosas
a imagen y semejanza de los dioses;
seamos principio de una nueva edad
y apresuremos entre orgasmos
la esperanza.