David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Los Hombres. Los Hombres gritan
que la garganta les pesa,
y si no les pesa el alma
porque no gritan con ella.
Los Hombres gritamos, ¡sí!,
gritamos como unas fieras
para que haya justicia
y paz en toda la Tierra.
Me duelen tantos abusos,
tanto dolor y miseria,
me duelen tantas desgracias,
tantas estúpidas guerras.
Porque los unos gritamos
para decir cosas buenas,
los otros, tan solo gritan
para su bien y riqueza.
Porque en Libia, los fusiles
van matando en las arenas,
por eso gritan los Hombres,
por Libia y su historia negra.
Porque un dictador sin honra
sabe de dinero y fiestas,
mientras su pueblo, ¿qué sabe
si no de brutal pobreza?
Pero, ¿quién ha colocado
al dictador? ¿Qué conciencia
le ha vendido tantas bombas
con las que barre sus tierras?
Por eso hay tantas voces
que gritan y que condenan,
porque en Libia se ha violado
todo el bien y la inocencia.
La guerra es mala, que arrasa
campos, ciudades enteras,
va segando las familias
y va plantando tristezas.
La guerra es mala, es horrible,
porque la guerra es perpetua
y jamás acaba nunca
en quien por su culpa tiembla.
La guerra es mala, y a Libia
ha llenado de tinieblas,
donde no se ve la luz
ni la gente quiere verla.
Los Hombres gritan. Y gritan
mientras exista la guerra,
y gritarán -gritaremos-
con todas, todas las fuerzas.
que la garganta les pesa,
y si no les pesa el alma
porque no gritan con ella.
Los Hombres gritamos, ¡sí!,
gritamos como unas fieras
para que haya justicia
y paz en toda la Tierra.
Me duelen tantos abusos,
tanto dolor y miseria,
me duelen tantas desgracias,
tantas estúpidas guerras.
Porque los unos gritamos
para decir cosas buenas,
los otros, tan solo gritan
para su bien y riqueza.
Porque en Libia, los fusiles
van matando en las arenas,
por eso gritan los Hombres,
por Libia y su historia negra.
Porque un dictador sin honra
sabe de dinero y fiestas,
mientras su pueblo, ¿qué sabe
si no de brutal pobreza?
Pero, ¿quién ha colocado
al dictador? ¿Qué conciencia
le ha vendido tantas bombas
con las que barre sus tierras?
Por eso hay tantas voces
que gritan y que condenan,
porque en Libia se ha violado
todo el bien y la inocencia.
La guerra es mala, que arrasa
campos, ciudades enteras,
va segando las familias
y va plantando tristezas.
La guerra es mala, es horrible,
porque la guerra es perpetua
y jamás acaba nunca
en quien por su culpa tiembla.
La guerra es mala, y a Libia
ha llenado de tinieblas,
donde no se ve la luz
ni la gente quiere verla.
Los Hombres gritan. Y gritan
mientras exista la guerra,
y gritarán -gritaremos-
con todas, todas las fuerzas.
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