imagen tomada de internet
Jugamos a ser niños inocentes
corriendo tras gaviotas junto al mar,
no gustaba los fondos bucear
de la mano esquivando las corrientes
Y jugamos también a ser valientes,
a bordo de un velero navegar,
buscando un paraíso al que arribar
para jugar a ser supervivientes.
De la mano, desnudos de malicia,
tendidos en la arena bajo el cielo,
tú bajaste mi estrella preferida
solo para prenderla de mi pelo.
Y en el sueño ilusorio que es la vida,
del juego del amor fue la primicia.
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