Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lloremos lo que haya que llorar
y consolémonos con un abrazo,
si no queda más que un trozo de pan
tomalo tú, que yo como de tus labios.
Tirémonos al piso
y dibujemos líneas en el cielo,
rodemos como acróbatas de circo
inventando trucos para querernos.
Dejemos las llaves en la mesa
y por hoy quedémonos fuera de casa,
besémonos mientras llueva
que me encanta ver tu blusa mojada.
Y simplemente dejemos que amanezca
mientras nosotros dos seguimos en plena noche,
bésame tan lento como puedas
y asegúrate que te recuerde siempre sin reproche.
Callemos las mentiras que nos hieren
y digamos la verdad sobre el amor,
encontré un botón que me detiene
y empiezo a desabrocharlo con temblor.
Te ves... te ves tan linda al natural
que me encanta verte desnuda,
en ti encontré mi piedra filosofal
y en tu lengua una maestría en lujuria.
Y simplemente dejemos que afuera se haga verano
mientras nosotros seguimos como en invierno,
robé para mí las huellas de tus manos
para tatuarlas en la base del deseo.
Y simplemente dejamos en la huella
las señas de los lujos de la lujuria.
y consolémonos con un abrazo,
si no queda más que un trozo de pan
tomalo tú, que yo como de tus labios.
Tirémonos al piso
y dibujemos líneas en el cielo,
rodemos como acróbatas de circo
inventando trucos para querernos.
Dejemos las llaves en la mesa
y por hoy quedémonos fuera de casa,
besémonos mientras llueva
que me encanta ver tu blusa mojada.
Y simplemente dejemos que amanezca
mientras nosotros dos seguimos en plena noche,
bésame tan lento como puedas
y asegúrate que te recuerde siempre sin reproche.
Callemos las mentiras que nos hieren
y digamos la verdad sobre el amor,
encontré un botón que me detiene
y empiezo a desabrocharlo con temblor.
Te ves... te ves tan linda al natural
que me encanta verte desnuda,
en ti encontré mi piedra filosofal
y en tu lengua una maestría en lujuria.
Y simplemente dejemos que afuera se haga verano
mientras nosotros seguimos como en invierno,
robé para mí las huellas de tus manos
para tatuarlas en la base del deseo.
Y simplemente dejamos en la huella
las señas de los lujos de la lujuria.
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