sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los mandamientos del amor,
el primero
que es ama
como te aman,
deja que tus ojos
inviten a la mirada
de la otra persona
hacia la tuya.
El segundo
haz que el corazón
sea la reflexión
de tu sentir,
ámalo como
si bombearas
tus venas
hasta dejar
en el poema
tu sangre eterna.
El tercero
sé el pensamiento
cuando tu alma
vuele en la cima
de tus pupilas,
que dejen al ardor
exprimir
el ritmo
que hace que sueñes
con el color del amor.
A partir del tercero
todo se junta
como si se reflejara
en un espejo,
dícese el hueco
donde la piel
se seduce
defendiendo
hasta su ley.
La noche es para besarse
dormir en
el elegante viento
que dibuja páginas de poesía,
que les hace sentir
su sabor
que las une
hasta señalar
su calor,
que se funden todos
los deseos
para saber llevarte el pulmón
de ese aire
que lleva al esplendor,
que hace rimar su aroma
que se vuelve el compás
de una llama que arde
que viene
que tiene
en su imagen
su doble elegancia
de ver besando
a la persona amada
desde tus labios del arte,
que se ciñe sobre
ese vuelo que alcanza fronteras
para fundirse en sonrisa
hasta que la calma
llegue a su brisa,
los mandamientos del amor
no se ocultan
ni en el amanecer de la noche
porque antes de todo
se vuelve
el color del cielo
y se convierte
en la tentación
sin miedo.