Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Los muros miran al mar,
el viento devuelve los suspiros,
de los amantes en forma de niebla.
La tarde roja de su muerte,
envuelve a las gaviotas,
que tristes y en silencio regresan.
Yo sé de su tristeza y ellas,
saben de mi silencio,
ellas saben que mi cuerpo arde en la arena.
Mi alma vuela con ellas.
Pasan las olas sin reclamar sobre la playa,
pasan sin sorprenderse,
pasan sin verme,
estoy en medio de la niebla.
Los muros miran al mar ,
yo les doy la espalda,
nada existe en el cemento para mí,
tu estas aquí ,
en la tarde y en esta abundancia de agua
florecida de recuerdo.
En el rojo del ocaso,
duerme tu calor,
se que viajas en las estrellas,
se que vienes a inundar mi noche,
y…
yo te espero ,
celoso del sol que te verá primero.
Esta niebla aísla lo que somos,
dos náufragos de la distancia,
segando suspiros en la playa.
Los muros miran al mar,
yo les doy la espalda,
nada existe en el cemento para mí,
solo una ciudad vacía sin ti.
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