El Caballero Oscuro
Poeta recién llegado
Hay un lugar hecho de un dorado cristal
En la antigua ciudad maldita de Zitnath ,
Un lugar con espejos en las calles
Donde se divierten los niños sin padres,
Niños de ropajes andrajosos se congregan
En la plaza del centro para adorar a su dios de piedra.
Muchos son los que han llegado a esa ciudad,
Y ningún mortal ha logrado si quiera a duras penas su libertad,
Bestezuelas nocturnas deambulan la ciudad de Zitnath ,
En busca de algún cadaver desconpuesto para cenar.
A los lejos se puede observar como las cúpulas y torres
Son sobrevoladas por negras criaturas amorfas,
Y el humo gris que vierte del lago hirviente
Desprende olores malsanos de almas latentes.
Maldito el día en que mi corazón me aventuro a ese lugar,
Pues lo que presencié fue la cara de la innombreble realidad,
Que ni el màs horrendo de los aullidos
Exclamado desde el núcleo del infierno puro,
Se compararía con el enjambre de niños
De ojos rojos y dientes punteagudos.
En la antigua ciudad maldita de Zitnath ,
Un lugar con espejos en las calles
Donde se divierten los niños sin padres,
Niños de ropajes andrajosos se congregan
En la plaza del centro para adorar a su dios de piedra.
Muchos son los que han llegado a esa ciudad,
Y ningún mortal ha logrado si quiera a duras penas su libertad,
Bestezuelas nocturnas deambulan la ciudad de Zitnath ,
En busca de algún cadaver desconpuesto para cenar.
A los lejos se puede observar como las cúpulas y torres
Son sobrevoladas por negras criaturas amorfas,
Y el humo gris que vierte del lago hirviente
Desprende olores malsanos de almas latentes.
Maldito el día en que mi corazón me aventuro a ese lugar,
Pues lo que presencié fue la cara de la innombreble realidad,
Que ni el màs horrendo de los aullidos
Exclamado desde el núcleo del infierno puro,
Se compararía con el enjambre de niños
De ojos rojos y dientes punteagudos.