Pero eso no es posible. Porque hay Libre Albedrío. El Bien se propone, pero no se impone. Afortunadamente. Ya que si quieres aprender, enseña. Como dijo Cicerón. Y nunca terminamos de aprender. O sea que, en definitiva, nunca terminamos de enseñar. Tenemos vocación docente. Todos. Somos potencialmente, profesores de instituto. Y qué le va a enseñar un profesor, a otro profesor. ¡ Nada ! Pues eso. El Bien se propone, pero no se impone.