Y el hombre en el bar cayò muerto,
con ruido, de espaldas, con los ojos
muy abiertos.
Sus compinches sentenciaron que
lo tenìa merecido pues jamàs pagò
un vuelta
de vino a sus amigos
El cura entre plegarias, Padres Nuestros
e invocaciones exclamò mirando al cielo
que ese hombre era o fue
un elegido
pues los ojos los tenia muy abiertos
La cientifica al contrario, apurando
el expediente dictaminò que estaba o era
en continua sobredosis
pues los ojos estaban muy abiertos
Su mujer histèrica que era un libertino
que los excesos pusieron fin
a una vida disipada y a ella dio la libertad
de su bien, marido, amado, occiso
de los ojos tan abiertos
Y sus hijos que habia sido, en ese momento,
no antes, un gran padre pues aun los miraba
con los ojos muy abiertos
yo para traer agua a mi molino dije
-dejando de lado mi vaso de vino-
que era o fue un gran poeta
por los ojos pues, tan abiertos.
Solo el tabernero no se enterò
de tanta humanidad del fallecido
pues aun tenia en la mano el muerto,
la cuenta,que èl miraba con los
ojos muy abiertos que aquel muerto
tan sediento sin pagar le habia dejado.
con ruido, de espaldas, con los ojos
muy abiertos.
Sus compinches sentenciaron que
lo tenìa merecido pues jamàs pagò
un vuelta
de vino a sus amigos
El cura entre plegarias, Padres Nuestros
e invocaciones exclamò mirando al cielo
que ese hombre era o fue
un elegido
pues los ojos los tenia muy abiertos
La cientifica al contrario, apurando
el expediente dictaminò que estaba o era
en continua sobredosis
pues los ojos estaban muy abiertos
Su mujer histèrica que era un libertino
que los excesos pusieron fin
a una vida disipada y a ella dio la libertad
de su bien, marido, amado, occiso
de los ojos tan abiertos
Y sus hijos que habia sido, en ese momento,
no antes, un gran padre pues aun los miraba
con los ojos muy abiertos
yo para traer agua a mi molino dije
-dejando de lado mi vaso de vino-
que era o fue un gran poeta
por los ojos pues, tan abiertos.
Solo el tabernero no se enterò
de tanta humanidad del fallecido
pues aun tenia en la mano el muerto,
la cuenta,que èl miraba con los
ojos muy abiertos que aquel muerto
tan sediento sin pagar le habia dejado.