davidul
Poeta asiduo al portal
En su anchura y dimensión,
en su otoño y en su primavera,
imprevistamente estoy ,
bajo la desengañada elegancia,
de la emoción contenida,
en la estela que regalabas,
cuando huías.
La frágil debilidad,
la perpetua amargura,
trágica y descarnada,
avanza y peregrina
la amarga consternación
clavándose y suplicando,
al eco sin respuesta,
de un mudo infinito.
Parpadea los recuerdos,
en el frondoso vació,
consumiéndose,
la hoguera de los sueños,
goteando infinitas lágrimas,
desde la retina de los anhelos,
hasta los pies de tus cielos,...
en su otoño y en su primavera,
imprevistamente estoy ,
bajo la desengañada elegancia,
de la emoción contenida,
en la estela que regalabas,
cuando huías.
La frágil debilidad,
la perpetua amargura,
trágica y descarnada,
avanza y peregrina
la amarga consternación
clavándose y suplicando,
al eco sin respuesta,
de un mudo infinito.
Parpadea los recuerdos,
en el frondoso vació,
consumiéndose,
la hoguera de los sueños,
goteando infinitas lágrimas,
desde la retina de los anhelos,
hasta los pies de tus cielos,...