Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los poetas son como las viejas palomas,
se pasan la existencia buscando comida
ésa comida que no encuentran con esos,
versos paridos al azar de los vientos que
soplan dónde quizás algunos poemas...
sean bellos;
Las viejas palomas son más inteligentes,
que los nuevos o viejos poetas que buscan
su comida entre los halagos que nos hacen,
algunos lectores poetas que buscan nuevas
sensaciones en un mundo lleno de ingenuas,
ilusiones y verdades;
En un recíproco circulo de buenos amores,
dónde un buen comentario provoca grandes
reacciones favorables de otros autores para,
esperar del otro autor un también agradable
comentario hacia su maravilloso verso escrito,
al tiempo para los dos leerse y comentarse con
esos comentarios sociales para saber degustar,
mi alma quieta de un sabio poema que busca su
valedor de éste lugar que con razón o sin razón
éste mundo ha de alcanzar en un lugar solitarío
que siempre espera su lugar en la nueva hermosa, primavera;
espera
en un lugar futuro d
grandes
valedores de éste
lugar con razón o sin razón...les inquieta.
Autor: Ángel San Isidro
se pasan la existencia buscando comida
ésa comida que no encuentran con esos,
versos paridos al azar de los vientos que
soplan dónde quizás algunos poemas...
sean bellos;
Las viejas palomas son más inteligentes,
que los nuevos o viejos poetas que buscan
su comida entre los halagos que nos hacen,
algunos lectores poetas que buscan nuevas
sensaciones en un mundo lleno de ingenuas,
ilusiones y verdades;
En un recíproco circulo de buenos amores,
dónde un buen comentario provoca grandes
reacciones favorables de otros autores para,
esperar del otro autor un también agradable
comentario hacia su maravilloso verso escrito,
al tiempo para los dos leerse y comentarse con
esos comentarios sociales para saber degustar,
mi alma quieta de un sabio poema que busca su
valedor de éste lugar que con razón o sin razón
éste mundo ha de alcanzar en un lugar solitarío
que siempre espera su lugar en la nueva hermosa, primavera;
espera
en un lugar futuro d
grandes
valedores de éste
lugar con razón o sin razón...les inquieta.
Autor: Ángel San Isidro