Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los Profetas y los Ascetas
Que amarga nos puede llegar a resultar la vida,
cuando a la medianoche con la negra oscuridad
esta se vuelve una blanca estrella para soliviantar,
con su luz a los muy malos profetas que se convierten
sin querer...en verdaderos ascetas,
porque la vida es una absoluta maldita incongruencia
donde el dolor clama ante nuestros ojos para levantar,
ese misterio que se confunde con el agua limpia y natural...
de nuestros viejos anhelos.
Autor: Ángel San Isidro
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