Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enfermo de amor pedí cita con tus ojos
con la esperanza de que al verlos me aliviaras,
cita con tu boca que aparece en mis sueños,
esperando que al besarte me volviera el alma.
Entregué los resultados de mi amor a tu corazón,
casi me da un infarto al verte desnuda,
vacuna con tus besos mi emoción
y hazme el amor mañana y en ayunas.
Mi horario incluye fines de semana a doble turno
y mi medicina es el olor de tu cabello,
mis manos tiemblan con un suspiro tuyo,
cuando estás conmigo, el mundo es bello.
Quítate el abrigo y cuida ahora de mis sueños,
desvanece los dolores de extrañarte un rato más,
tomo al sol y hago eclipses en tu pecho,
me besas y encuentro la claridad.
Te repito que me enfermo de no verte junto a mí,
que mi cama es un cementerio donde no hay visitas,
te amo y estoy débil por no sentirte aquí
entre mis brazos que te dibujan cada día.
Sigo tus huellas que trazan caminos de miel,
los que siguen pastores tienen cerebros de oveja
y se dejan llevar por los pastos creyéndose bien,
mientras que yo sólo sigo tu sombra, mi bella.
Termino con puntería diciendo que sólo tú eres princesa
y reina por consiguiente, hada, duende, causa y maravilla
de los momentos que atesora por entero mi alma
y que junto a ti florecen en cada esquina.
Y mi medicina es el color de tus cabellos,
y mi cuenta bancaria tus besos que me encantan.
con la esperanza de que al verlos me aliviaras,
cita con tu boca que aparece en mis sueños,
esperando que al besarte me volviera el alma.
Entregué los resultados de mi amor a tu corazón,
casi me da un infarto al verte desnuda,
vacuna con tus besos mi emoción
y hazme el amor mañana y en ayunas.
Mi horario incluye fines de semana a doble turno
y mi medicina es el olor de tu cabello,
mis manos tiemblan con un suspiro tuyo,
cuando estás conmigo, el mundo es bello.
Quítate el abrigo y cuida ahora de mis sueños,
desvanece los dolores de extrañarte un rato más,
tomo al sol y hago eclipses en tu pecho,
me besas y encuentro la claridad.
Te repito que me enfermo de no verte junto a mí,
que mi cama es un cementerio donde no hay visitas,
te amo y estoy débil por no sentirte aquí
entre mis brazos que te dibujan cada día.
Sigo tus huellas que trazan caminos de miel,
los que siguen pastores tienen cerebros de oveja
y se dejan llevar por los pastos creyéndose bien,
mientras que yo sólo sigo tu sombra, mi bella.
Termino con puntería diciendo que sólo tú eres princesa
y reina por consiguiente, hada, duende, causa y maravilla
de los momentos que atesora por entero mi alma
y que junto a ti florecen en cada esquina.
Y mi medicina es el color de tus cabellos,
y mi cuenta bancaria tus besos que me encantan.