fabiolaselene
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los revolcones
Se lamentaba, de no estar en medio de la tormenta, sus muertos no saldrían a devorar a los transeúntes.
Las lagrimas del cielo, no quieren salir y se esconden tras la oscuridad de la noche.
El silencio y sus revolcones, se adelantan y el pecado sale victorioso.
En pantalla grande, se hacen eco de sus miserias y el se entierra, en su propia tumba.
Sin aire que respirar, se marchita y muere.
Techuaym (mío)