rafael tato
Poeta fiel al portal
Los rezos de mi madre suplicantes y piadosos
engendrados con semillas de dolores y quebrantos
desollando agonías en rosarios tormentosos
dirigidos al señor...a la vírgen... a los santos...
Las manos...¡cuánta gracia en las manos de mi madre!
colmadas de esperanza...de ilusiones ...y de fuego...
pálidas vigorosas con la fuerza de los mares
expresivas penitentes en la esencia de sus ruegos.
Y el corazón de mi madre ...¡de mi madre santa!
agonizante de implorar el perdón de mis pecados
venciendo las tormentas y las sombras de la muerte
soportando lo inefable por su hijo siempre amado.
¡Oh madre sangre de mis venas!
yo com tú rezo al Omnipotente
le pido de rodillas ...suplicante ...¡avergonzado!
calme el cruel suplicio de tu corazón doliente.
Pués no me matan las penas que estoy padeciendo
(el dolor de los hombres es dolor de los humanos)
me parte el alma tenerte que ver sufriendo
por mis culpas y pecados el dolor de lo inhumano.
¡Oh destino injusto de la vida!
has mancillado el honor de la inocencia
el alma de mi madre ¡pura y santa!
la has confundido con el alma ¡negra de mi existencia!
¡Ay Dios mío no te das cuenta!
¡quémame el alma infinita en los infiernos!
haz de mi cuerpo un desecho eterno en las cloacas
pero por favor ...Dios de justicia impoluta:
¡haz que no sufra más mi madrecita santa!
Tato Ospina.
engendrados con semillas de dolores y quebrantos
desollando agonías en rosarios tormentosos
dirigidos al señor...a la vírgen... a los santos...
Las manos...¡cuánta gracia en las manos de mi madre!
colmadas de esperanza...de ilusiones ...y de fuego...
pálidas vigorosas con la fuerza de los mares
expresivas penitentes en la esencia de sus ruegos.
Y el corazón de mi madre ...¡de mi madre santa!
agonizante de implorar el perdón de mis pecados
venciendo las tormentas y las sombras de la muerte
soportando lo inefable por su hijo siempre amado.
¡Oh madre sangre de mis venas!
yo com tú rezo al Omnipotente
le pido de rodillas ...suplicante ...¡avergonzado!
calme el cruel suplicio de tu corazón doliente.
Pués no me matan las penas que estoy padeciendo
(el dolor de los hombres es dolor de los humanos)
me parte el alma tenerte que ver sufriendo
por mis culpas y pecados el dolor de lo inhumano.
¡Oh destino injusto de la vida!
has mancillado el honor de la inocencia
el alma de mi madre ¡pura y santa!
la has confundido con el alma ¡negra de mi existencia!
¡Ay Dios mío no te das cuenta!
¡quémame el alma infinita en los infiernos!
haz de mi cuerpo un desecho eterno en las cloacas
pero por favor ...Dios de justicia impoluta:
¡haz que no sufra más mi madrecita santa!
Tato Ospina.
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