Julius 1200
Poeta fiel al portal
ocuparon los pies sobresalientes en la cama,
las miradas fijas en ti te vieron vacía,
no parecía tangible hallar otro punto cardinal.
Debería envolverte en la noche y salir como
lanzas o con el adiós de ratones apurados.
Pero mi anatomía era prolongación de tu
anatomía. A pesar de mi era igual a cuando
te vaciaste y dejamos todo en nada...
Esperé que alguien llenase tus nuevos silencios.
No hubo ofertas visibles, emanabas cierta
imposibilidad,
una expresión dispersa, una repulsión casi
inadvertida...sospechosa.
No amarías más y a mí me parecías más vacía
que antes. Eso fue hasta que cierto día,
por casualidad nos vimos en el Café habitual.
Fue una larga espera silenciosa, una mirada
voraz, magnética que nos desollaba vivos,
de allí salimos como en nuestras citas anteriores
hacia el lugar reconocido...
las miradas fijas en ti te vieron vacía,
no parecía tangible hallar otro punto cardinal.
Debería envolverte en la noche y salir como
lanzas o con el adiós de ratones apurados.
Pero mi anatomía era prolongación de tu
anatomía. A pesar de mi era igual a cuando
te vaciaste y dejamos todo en nada...
Esperé que alguien llenase tus nuevos silencios.
No hubo ofertas visibles, emanabas cierta
imposibilidad,
una expresión dispersa, una repulsión casi
inadvertida...sospechosa.
No amarías más y a mí me parecías más vacía
que antes. Eso fue hasta que cierto día,
por casualidad nos vimos en el Café habitual.
Fue una larga espera silenciosa, una mirada
voraz, magnética que nos desollaba vivos,
de allí salimos como en nuestras citas anteriores
hacia el lugar reconocido...
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