Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Los Símbolos II
Los símbolos dividen el concepto de belleza en estratos
Esa es su única función
Pues incluso cuando los animales se rigen y eligen por la fuerza
o aptitudes para sobrevivir
siguen siendo bellos para nuestros magros ojos.
Ellos no entienden la belleza, el universo carece de esta.
Es la ornamenta del progreso humano
el Símbolo de nuestra estupidez
La depravada añoranza de un mundo elitista,
de un mundo gradual
Mientras las bonanzas de alta mar
se mecen en la prosperidad,
un grumete insensato
se encarga de bruñir las antiguallas.
Pero incluso tú presientes que el deber
se desvana alrededor
de un carrete superior.
Incluso tú sabes que todo concepto de belleza es esperpéntico
ante el bramido del mar
¡Aunque las inflorescencias sean evidente y vivas en un pontón!
la galerna borrascosa siempre trae
los canoros lepidópteros
hasta las quillas, o los estrella contra un farallón
Siempre existe una señal
Aunque seas un pastor
descepando los explotados ébanos para hacer un corral,
y tu prestancia sea tán baja, tán,
siempre encontraras una señal.
Por que incluso tú te quedas embelesado mirando las inequívocas trombas
en las praderas desaparecer,
incluso tú encuentras sospechosa la insensata sempervirencia
y las plúmulas, y las lúmulas,
provenientes de un selénico confín.
Tú ya lo sabes .vivimos en impecabilidad.
Este símbolo me delata, este símbolo me comprende,
este símbolo es mi hogar
¡Patrañas!, sí el concepto de belleza y bienestar existe
es en todo caso por que los sabios no lo han podido evitar
.. .. .
..
¡Glaucos marjales se despliegan en mi mente!,
marjales donde todos los anfibios del mundo
se incitan a desovar,
y miran desde abajo de las aguas
las panojas primorosas
que se ensortijan y se vuelven a desortijar;
y expelen huevos púrpuras y asolados,
y brillan los destellos en el tísico cenagal;
y todo se vuelve albo
¡Pero aunque todo parezca impío!
¡aunque todo se alboroce en el único color!
siempre sobrevuela algún símbolo de ragú
que se horada en el blanco cenagal,
que me vuelve una exégesis,
[que me nombra]
Que me hace funcional.
Parte de la súmula
La inminencia del desligamiento simbólico
Bajo un torvo sauce arqueado
un gusano de muselina
extiende un minúsculo hilo
y cae
la noche de tupidos celajes abre su ojo plateado
Él se apega a una rama de pámpanos lanceolados,
las ramas se extienden, cómo mágicas pasarelas, en lontananza,
mientras las hojas lampiñas adornan
el eterno lagrimear
La crisálida convulsiona la vaina mortuoria
con movimientos vibratorios,
la lucha por salir, el pálpito de un pequeño corazón,
conmociona al sauce llorón.
La vida late en el árbol horrible
y éste se encorva admirando la diminuta criatura.
Algún día el cromático lepidóptero
tendrá que abandonar la seguridad de la cuna,
algún día el sauce lacrimoso
se quedará como una madre esperando
a que el hermoso lepidóptero
se vuelva hacia sus senos a abrevar
Pero este deseo es en vano, pronto la crisálida tendrá alas para volar
Los símbolos dividen el concepto de belleza en estratos
Esa es su única función
Pues incluso cuando los animales se rigen y eligen por la fuerza
o aptitudes para sobrevivir
siguen siendo bellos para nuestros magros ojos.
Ellos no entienden la belleza, el universo carece de esta.
Es la ornamenta del progreso humano
el Símbolo de nuestra estupidez
La depravada añoranza de un mundo elitista,
de un mundo gradual
Mientras las bonanzas de alta mar
se mecen en la prosperidad,
un grumete insensato
se encarga de bruñir las antiguallas.
Pero incluso tú presientes que el deber
se desvana alrededor
de un carrete superior.
Incluso tú sabes que todo concepto de belleza es esperpéntico
ante el bramido del mar
¡Aunque las inflorescencias sean evidente y vivas en un pontón!
la galerna borrascosa siempre trae
los canoros lepidópteros
hasta las quillas, o los estrella contra un farallón
Siempre existe una señal
Aunque seas un pastor
descepando los explotados ébanos para hacer un corral,
y tu prestancia sea tán baja, tán,
siempre encontraras una señal.
Por que incluso tú te quedas embelesado mirando las inequívocas trombas
en las praderas desaparecer,
incluso tú encuentras sospechosa la insensata sempervirencia
y las plúmulas, y las lúmulas,
provenientes de un selénico confín.
Tú ya lo sabes .vivimos en impecabilidad.
Este símbolo me delata, este símbolo me comprende,
este símbolo es mi hogar
¡Patrañas!, sí el concepto de belleza y bienestar existe
es en todo caso por que los sabios no lo han podido evitar
.. .. .
..
¡Glaucos marjales se despliegan en mi mente!,
marjales donde todos los anfibios del mundo
se incitan a desovar,
y miran desde abajo de las aguas
las panojas primorosas
que se ensortijan y se vuelven a desortijar;
y expelen huevos púrpuras y asolados,
y brillan los destellos en el tísico cenagal;
y todo se vuelve albo
¡Pero aunque todo parezca impío!
¡aunque todo se alboroce en el único color!
siempre sobrevuela algún símbolo de ragú
que se horada en el blanco cenagal,
que me vuelve una exégesis,
[que me nombra]
Que me hace funcional.
Parte de la súmula
Acepción I:
La inminencia del desligamiento simbólico
Bajo un torvo sauce arqueado
un gusano de muselina
extiende un minúsculo hilo
y cae
la noche de tupidos celajes abre su ojo plateado
Él se apega a una rama de pámpanos lanceolados,
las ramas se extienden, cómo mágicas pasarelas, en lontananza,
mientras las hojas lampiñas adornan
el eterno lagrimear
La crisálida convulsiona la vaina mortuoria
con movimientos vibratorios,
la lucha por salir, el pálpito de un pequeño corazón,
conmociona al sauce llorón.
La vida late en el árbol horrible
y éste se encorva admirando la diminuta criatura.
Algún día el cromático lepidóptero
tendrá que abandonar la seguridad de la cuna,
algún día el sauce lacrimoso
se quedará como una madre esperando
a que el hermoso lepidóptero
se vuelva hacia sus senos a abrevar
Pero este deseo es en vano, pronto la crisálida tendrá alas para volar
La escarpada es pronunciada, pero la podemos inmolar.