Guilla Izquierdo Reinoso
Poeta recién llegado
Sueño, con grandes hijos e hijas pensantes,
que de sus locas pasiones no sean esclavizantes.
Antes de elegir en cada cuatrenio sus gobernantes,
indaguen, observen y analicen
quienes serían sus mejores representantes.
Que conozcan y distingan al malvado politiquero.
Aquel, que de la ignorancia del pueblo quiere hacerse de dinero.
Promete falsedades que ni en sueños lograría.
Sólo quiere el trono sin importarle quien moriría.
Sueño, con hijos e hijas no arrastrado por la ignorancia.
Que lean e interpreten cada una de sus circunstancias.
Que ningún extranjero haga fiestas de su triste desgracia.
Que defiendan con ahínco su amada madre patria.
Sueño con hijas que vuelen en plena libertad.
Como águilas emprendan el vuelo hacia la prosperidad.
Que relaten las páginas de su historia con toda propiedad.
Publicando cada uno de sus logros y fracasos,
demostrando toda su capacidad.
Ocupando un respetado sitial en esta sociedad.
Que el varón aprenda a respetar
a todos los que como él, no tienen el mismo pensar.
A su pareja respete y reaprenda amar.
A sus infantes con responsabilidad cuidar.
Enterrando el machismo para nunca más despertar.
Y en las labores caseras empiece a colaborar.
Deseo que mis hijos e hijas compartan esta tierra con equidad.
Que los bienes distribuyan con justicia, respeto e igualdad.
Que todos coman, beban y se sacien con igual oportunidad,
protegidos bajo techos de la misma calidad.
Que todo niño y niña en cada aula tenga su lugar.
Una butaca cómoda y toda clase de modernidad.
Una escuela limpia, bien cuidada, llena de comodidad,
donde docentes y dirigentes, con mucha humanidad,
los guíen hacia la prosperidad.
¡Haaaaay! ¡Cómo deseo que mis proles gocen de salubridad!
Que los pobres, al igual que los ricos, tengan la misma oportunidad,
de ser bien atendidos cuando enfermitos están.
Que no los traten como perros de pobres cuando al hospital van.
¡Cómo deseo escuchar del campesino el canto alegre,
cuando, antes de rayar el alba, hacia su conuco se dirigía a cosechar
los frutos que seguridad para los suyos les traería.
Pero sólo piensan emigrar a la ciudad en busca de mejoría,
porque en el campo de hambre y frío, piensan que morirán.
Se agrupan por montones al llegar a la ciudad,
uno encima de otro sin ninguna seguridad,
en casuchas de madera, cartón y pedazo de metal.
En barrancos, bajo puentes, sin el peligro visualizar.
Lo que más importa es en el pueblo estar,
aunque la ignorancia los lleve a su destrucción total.
Luego las pérdidas de vidas tener que lamentar
ante el azote de un fenómeno natural
o simplemente social.
¡Cómo deseo ver al que se hace profesional
sirviendo a los demás sin tener que pisotear,
ni de la ignorancia del pobre hacer su capital!
Sino con justicia y respeto al obrero respetar,
tratando hombres y mujeres de igual a igual.
Sueño, con libros distribuidos por doquier,
donde cada compatriota aprenda a leer.
Alcanzando formación para su justicia defender
y jamás de la pobreza tener que depender.
Creo, que como madre que soy,
suspiros muuuuuuy profundos a veces doy,
soñando todo el día por un mundo mejor
para cada hijo e hija que he parido con tanto dolor.
Pero, muchas veces pienso que de lograrlo muy lejos estoy.
Quizás alguien piensa que muy pesimista soy.
Pero seguiré soñando con esa especial procreación,
que cumpla los sueños de esta madre,
que añora una sana generación.
que de sus locas pasiones no sean esclavizantes.
Antes de elegir en cada cuatrenio sus gobernantes,
indaguen, observen y analicen
quienes serían sus mejores representantes.
Que conozcan y distingan al malvado politiquero.
Aquel, que de la ignorancia del pueblo quiere hacerse de dinero.
Promete falsedades que ni en sueños lograría.
Sólo quiere el trono sin importarle quien moriría.
Sueño, con hijos e hijas no arrastrado por la ignorancia.
Que lean e interpreten cada una de sus circunstancias.
Que ningún extranjero haga fiestas de su triste desgracia.
Que defiendan con ahínco su amada madre patria.
Sueño con hijas que vuelen en plena libertad.
Como águilas emprendan el vuelo hacia la prosperidad.
Que relaten las páginas de su historia con toda propiedad.
Publicando cada uno de sus logros y fracasos,
demostrando toda su capacidad.
Ocupando un respetado sitial en esta sociedad.
Que el varón aprenda a respetar
a todos los que como él, no tienen el mismo pensar.
A su pareja respete y reaprenda amar.
A sus infantes con responsabilidad cuidar.
Enterrando el machismo para nunca más despertar.
Y en las labores caseras empiece a colaborar.
Deseo que mis hijos e hijas compartan esta tierra con equidad.
Que los bienes distribuyan con justicia, respeto e igualdad.
Que todos coman, beban y se sacien con igual oportunidad,
protegidos bajo techos de la misma calidad.
Que todo niño y niña en cada aula tenga su lugar.
Una butaca cómoda y toda clase de modernidad.
Una escuela limpia, bien cuidada, llena de comodidad,
donde docentes y dirigentes, con mucha humanidad,
los guíen hacia la prosperidad.
¡Haaaaay! ¡Cómo deseo que mis proles gocen de salubridad!
Que los pobres, al igual que los ricos, tengan la misma oportunidad,
de ser bien atendidos cuando enfermitos están.
Que no los traten como perros de pobres cuando al hospital van.
¡Cómo deseo escuchar del campesino el canto alegre,
cuando, antes de rayar el alba, hacia su conuco se dirigía a cosechar
los frutos que seguridad para los suyos les traería.
Pero sólo piensan emigrar a la ciudad en busca de mejoría,
porque en el campo de hambre y frío, piensan que morirán.
Se agrupan por montones al llegar a la ciudad,
uno encima de otro sin ninguna seguridad,
en casuchas de madera, cartón y pedazo de metal.
En barrancos, bajo puentes, sin el peligro visualizar.
Lo que más importa es en el pueblo estar,
aunque la ignorancia los lleve a su destrucción total.
Luego las pérdidas de vidas tener que lamentar
ante el azote de un fenómeno natural
o simplemente social.
¡Cómo deseo ver al que se hace profesional
sirviendo a los demás sin tener que pisotear,
ni de la ignorancia del pobre hacer su capital!
Sino con justicia y respeto al obrero respetar,
tratando hombres y mujeres de igual a igual.
Sueño, con libros distribuidos por doquier,
donde cada compatriota aprenda a leer.
Alcanzando formación para su justicia defender
y jamás de la pobreza tener que depender.
Creo, que como madre que soy,
suspiros muuuuuuy profundos a veces doy,
soñando todo el día por un mundo mejor
para cada hijo e hija que he parido con tanto dolor.
Pero, muchas veces pienso que de lograrlo muy lejos estoy.
Quizás alguien piensa que muy pesimista soy.
Pero seguiré soñando con esa especial procreación,
que cumpla los sueños de esta madre,
que añora una sana generación.