La Sexorcisto
Lluna V. L.
¿Por qué no recuerdo los sueños?
Ni ayer, ni mañana.
Cerrar los ojos es entrar
en una extraña carbonera
en la que intento tantear algo
dentro de un camino flotante
con muchos puntitos de pimienta,
sonámbula.
Ya que mi visión me traiciona
intento oler algo que me pueda
hacer volar,
aunque todo vuelve
con un perfume neutro.
El corazón es el ruido
de olas cercanas,
¿dónde te encontraré?
Basalto que es opaco
como palabra que intento pensar
pero que escapa a las sombras,
simplemente está mejor ahí,
¿por qué no te recuerdo?
Ni hoy, ni pasado mañana.
Quizás el tiempo esté
haciéndose paso a través
de las venas,
raíces que necesiten alejarse
del humo,
con un poco de intuición
puede que consiga salir
hacia algo más,
simplemente es escarbar
en esta carbonera,
que el instante del recuerdo
no se marche, difuso,
al otro lado estará lo que quiero,
a ti
por los siglos.
Ni ayer, ni mañana.
Cerrar los ojos es entrar
en una extraña carbonera
en la que intento tantear algo
dentro de un camino flotante
con muchos puntitos de pimienta,
sonámbula.
Ya que mi visión me traiciona
intento oler algo que me pueda
hacer volar,
aunque todo vuelve
con un perfume neutro.
El corazón es el ruido
de olas cercanas,
¿dónde te encontraré?
Basalto que es opaco
como palabra que intento pensar
pero que escapa a las sombras,
simplemente está mejor ahí,
¿por qué no te recuerdo?
Ni hoy, ni pasado mañana.
Quizás el tiempo esté
haciéndose paso a través
de las venas,
raíces que necesiten alejarse
del humo,
con un poco de intuición
puede que consiga salir
hacia algo más,
simplemente es escarbar
en esta carbonera,
que el instante del recuerdo
no se marche, difuso,
al otro lado estará lo que quiero,
a ti
por los siglos.
Última edición: