Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si fuéramos quizás más consecuentes
con el amable título de un cuento
podríamos hablar con fundamento
y ser con la verdad benevolentes.
Una fiera infernal muestra sus dientes
y un lobo con furor azota el viento
y los cerditos quedan sin aliento
por no haber sido nada diligentes.
Mas, nadie habrá que a los cerditos diga,
como mucho un consejo edulcorado,
que holgar, sin trabajar, al bien fustiga.
Y nos deja la imagen de un malvado
que, por comer, a imaginar se obliga
astucias por lograr un buen bocado.
con el amable título de un cuento
podríamos hablar con fundamento
y ser con la verdad benevolentes.
Una fiera infernal muestra sus dientes
y un lobo con furor azota el viento
y los cerditos quedan sin aliento
por no haber sido nada diligentes.
Mas, nadie habrá que a los cerditos diga,
como mucho un consejo edulcorado,
que holgar, sin trabajar, al bien fustiga.
Y nos deja la imagen de un malvado
que, por comer, a imaginar se obliga
astucias por lograr un buen bocado.