rafael tato
Poeta fiel al portal
La voz litúrgica del viento
resopla tus atardeceres.
El mar escarba el lenguaje de tus poemas,
versos de agua plata se posan en la arena,
todo se transfigura en formas y colores,
produciendo un diluvio de ideas mariposas...
Hoy renace una luz nueva,
en el puerto amurallado de mi tristeza.
Hoy, no envejece el parpadeo de tus ojos bellos,
ni el azul amaranto de tu recuerdo muere;
hoy me exilio en los pastos silvestres de tu belleza,
y me bebo el aliento de tu alma, que todo lo envuelve.
Desnudo, sin tildes ni comas,
al filo de la roca,
te siento debajo de mi lengua,
como hostia azucarada...
En vértigo de amor
que erotiza a la rosa,
te deseo, te comulgo,
¡y te amo como a una diosa!
¡Ay! mujer hiedra...Aderezo de hierbas que me atrapa,
caracolas de verbos entre mi garganta,
remolino de piel que me toca y rescata,
luz azul de mis versos, mi tristeza y mi nada.
Me encanta mascar la dulce esencia de tu linaje,
pastorear la sublime palabra de tu cosecha,
deleitarme con la magna rima de tu lenguaje,
refugiarme en los profundos versos de tus poemas.
Pues en ti vivo la prodigiosa poesía,
navego en tu vientre de mar enternecido,
me pierdo en tu cáliz, niebla plúmbea de fantasía,
para caer a tus pies, cual gladiador, ¡fiel y sometido!
Tato Ospina
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Colombia
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