cristo en azul
Poeta recién llegado
El alto espectro en que se mecen los recuerdos.
Tambalean solitarias otra vez las palabras,
como un fiel reflejo del mar en calma,
donde el viento vuelve a soplar con libertad.
¿Donde están los versos del capitán?
Aquellos dulces poemas sobre el amor;
en aquella tierra marchita donde reina la oscuridad.
Condenadas las estirpes, miserables;
a cantar en las alturas, elevadas, helénicas;
Con un ritmo desorvitante,
con una gracia perpetua.
Aquellos que por amor mueren,
son recompensados con la sabiduría del silencio.
Por los pasillos, entre personas más muertas,
donde habita el alma misma.
Emprender el vuelo con confianza.
Con firmeza.
Donde el sol se hace eterno,
donde la luna se hace uno mismo.
Donde tierra y alma se separa.
Fuera de la órbita, donde el firmamento muere.
Lejos de la agonía de la ambición,
donde los placeres se unen con el alma
y el gozo de respirar inunda mi ser.
Tambalean solitarias otra vez las palabras,
como un fiel reflejo del mar en calma,
donde el viento vuelve a soplar con libertad.
¿Donde están los versos del capitán?
Aquellos dulces poemas sobre el amor;
en aquella tierra marchita donde reina la oscuridad.
Condenadas las estirpes, miserables;
a cantar en las alturas, elevadas, helénicas;
Con un ritmo desorvitante,
con una gracia perpetua.
Aquellos que por amor mueren,
son recompensados con la sabiduría del silencio.
Por los pasillos, entre personas más muertas,
donde habita el alma misma.
Emprender el vuelo con confianza.
Con firmeza.
Donde el sol se hace eterno,
donde la luna se hace uno mismo.
Donde tierra y alma se separa.
Fuera de la órbita, donde el firmamento muere.
Lejos de la agonía de la ambición,
donde los placeres se unen con el alma
y el gozo de respirar inunda mi ser.