Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Con los versos que un día se pusieron en pié
a la sombra de un andén mojado de lluvia de tinta,
las palabras intentan olvidar que un día pasó su tren
por la esquina derecha de mi luz del mediodía.
Y ya nunca los versos se me asoman para ver amanecer
y ya nunca veo mis letras caminar descalzas por las vías,
ni a mis acentos fabricarte corazones para que no me olvides querer,
ni a mi corazón prestarme sus venas para coserte el alma con mis rimas.
Porque un día, aquel día, los versos se pusieron en pié
y mi pie derecho empezó el camino de mi camino en ruinas
por los mapas de mi mundo donde un día te dibujé
junto al lapiz de mis sueños, mojándonos los pies en alguna de sus orillas.
a la sombra de un andén mojado de lluvia de tinta,
las palabras intentan olvidar que un día pasó su tren
por la esquina derecha de mi luz del mediodía.
Y ya nunca los versos se me asoman para ver amanecer
y ya nunca veo mis letras caminar descalzas por las vías,
ni a mis acentos fabricarte corazones para que no me olvides querer,
ni a mi corazón prestarme sus venas para coserte el alma con mis rimas.
Porque un día, aquel día, los versos se pusieron en pié
y mi pie derecho empezó el camino de mi camino en ruinas
por los mapas de mi mundo donde un día te dibujé
junto al lapiz de mis sueños, mojándonos los pies en alguna de sus orillas.
Última edición: