Y los viernes … los viernes de esos reencuentros a todo trapo…
y los caballitos de mar por las catedrales,
y los piratas navegando entre los coyotes,
y los señoritos que corren junto a los correcaminos…
y esos rincones de médulas de los cafés y del cariño…
y la canción de amigos que nos lleva,
la canción de amigos por los montes,
y alguna bandera de alegría universal;
las fuentes que quisieron,
las guitarras que enraizaron en nuestros barrios,
y esas gaviotas de papel, volando por la calle: “Buenos Aires” …
y esas mariposas de las promesas,
y abiertas tantas atmósferas exóticas,
y eso que llega torrencial cuando menos te lo esperas...
y esas mascotas metafísicas, por las vidrieras mágicas,
y los edificios festivos que flotan por los atardeceres…
Goyo, 26 mar. 21.
(Dedicado a mi hermano Rafa, por su cumpleaños)