Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tonaste,manojo de lucero por mi boca en desvelo,
conla chispa del rayo naciente tras la alborada.
Traíaslos pétalos risueños de un atardecer de cristal y
encolumna ordenada descendías truenos a mi amada.
Invocotus Hados, rutilante estrella del cielo,
queinvadas de brillo mi mujer angelical,
bajaa mis manos una lezna de construcción
paramoldear su momento aciago en alegría.
Cuéntametu visión nodriza en modo especial,
aunquelo hagas de un norte presuroso sin cercanía
enmis oídos retumbarán lentejuelas en fricción.
Incorpórameen tu derrotero. De ti lucero tu hablar.
Enla alta hoja acústica mi espera ha de pernoctar y
mientrasmiro al cielo disfruto mi amada en pedestal.
Todos los derechos reservados en Safe Creative
conla chispa del rayo naciente tras la alborada.
Traíaslos pétalos risueños de un atardecer de cristal y
encolumna ordenada descendías truenos a mi amada.
Invocotus Hados, rutilante estrella del cielo,
queinvadas de brillo mi mujer angelical,
bajaa mis manos una lezna de construcción
paramoldear su momento aciago en alegría.
Cuéntametu visión nodriza en modo especial,
aunquelo hagas de un norte presuroso sin cercanía
enmis oídos retumbarán lentejuelas en fricción.
Incorpórameen tu derrotero. De ti lucero tu hablar.
Enla alta hoja acústica mi espera ha de pernoctar y
mientrasmiro al cielo disfruto mi amada en pedestal.
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