Benja
Poeta recién llegado
Luces nocturnas de santiago,
Compañeras de este infame mortal,
Cómplices de mi confesión,
Serán nuevamente mi sedación.
Cielo oscuro plagado de destellos,
Mohínos tus ojos ésta noche,
No me mires con tal desprecio,
Aún no es la hora de mi entierro.
Un par de imágenes de despedida,
Aquella silueta y sus encantos,
Vestida preciosa de blanco;
¡Suficiente luna!, déjame un rato.
Otra noche fría, carente de melodía,
Desbordando de melancolía;
Acompañada por el humo de un vicio
Y un solitario sin juicio.
Compañeras de este infame mortal,
Cómplices de mi confesión,
Serán nuevamente mi sedación.
Cielo oscuro plagado de destellos,
Mohínos tus ojos ésta noche,
No me mires con tal desprecio,
Aún no es la hora de mi entierro.
Un par de imágenes de despedida,
Aquella silueta y sus encantos,
Vestida preciosa de blanco;
¡Suficiente luna!, déjame un rato.
Otra noche fría, carente de melodía,
Desbordando de melancolía;
Acompañada por el humo de un vicio
Y un solitario sin juicio.