Nancysant
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llora el alma,
mariposa desalada
trémula en el jardín
de flores y plantas.
Posada en un cactus
hilvanas
cordones de seda,
revoloteando,
entre puas afiladas.
Centinela de crisálidas,
fémina sacrificada,
siempre es de tarde,
y el sol no irradia,
y el rocio del ambiente,
moja tus alas...
La viuda negra acecha
que flojees en sus patas,
gustoso manjar apaña,
incertidumbre del mañana.
Frágiles como esa mariposa ante la incertidumbre del que será, la vida sabe el principio, pero no el fin, mientras se hace el trayecto. Un poema que deja buenas reflexiones, un gusto leerte damari, recibe un saludo con mi abrazo.